Las criaturas de la Bruma recorren sigilosos el frío y tétrico inframundo, de los que son únicos señores.  La lluvia, el viento y la oscuridad, siempre les acompaña. Son algo más que sus aliados naturales, son parte de ellos mismos, la esencia de su naturaleza.   En un pesado y extravagante carruaje, transportan un valioso y delicado cargamento. Un preciado don, del que han sido, férreos depositarios durante largos ciclos.     Custodian y ostentan “ la Semilla de la vida “.   Una partícula que les permite insuflar el hálito vital a cualquier cosa creada por ellos mismos. Pero, en esta labor, no están solos.

Durante largos ciclos igualmente, Las Criaturas del Sol, envueltos en su desbordante y abrasador halo luminoso, han estado en eterna disputa con los anteriores, como idénticos depositarios, por el control de “La Semilla”.

La fusión de ingredientes tan dispares como el fuego y el agua, aportan un elemento dramatúrgico que incita a la participación.        

Bengalas, tracas, surtidores pirotécnicos, etc., conformarán un atractivo evento visual; ofreciéndose además, un desenfadado juego acuático, como opción refrescante y desinhibidora. 

 

Danza acrobática, zancudos y alzas, máquinas desquiciantes, máscaras, música en vivo (fundamentalmente percusión) y alguna sorpresiva explosión, son los recursos escénicos adicionales que serán utilizados como elementos de captación e impacto.

Cuadro de texto: FARPÁNDULO
Cuadro de texto: LOS RECOLECTORES DE SUEÑOS
Cuadro de texto: CICLOPLASTAS
Cuadro de texto: LOS NUVILONES

ELEMENTOS

Cuadro de texto: SUEÑOS DE TRÁSTELES
Cuadro de texto: SUBTERRANEO
Elipse: Volver